Todos hemos visto series en las que las familias pueden llegar a ser un caos; Modern Family, American Dad o Los Simpsons. Series en las que cada miembro es peor que el anterior, pero en cambio no existen, son solo actuaciones o animaciones. Pues eso no es del todo cierto... En este blog os dejo un registro sobre como de loca puede estar una familia española. Y sobre todo si se pueden meter por medio libros, afros y muchas más locuras.
1 oct 2014
Locura 4: Fiestas de Fin de Curso (Parte 1); Piojos y Teatros
Locura 4: Fiestas de Fin de Curso (Parte 1); Piojos y Teatros
He decidido dedicar unos cuantos capítulos a este tema porque es una de los peores recuerdos de mi vida. Por desgracia, mis padres siempre han sido muy modernos y conocían a la perfección el funcionamiento de una cámara de video, así que aún tienen registrados todas y cada una de mis fiestas. Comencemos con mi primer colegio:
Mi primera fase de educación comenzó en un colegio privado y todos los profesores estaban muy bien formados y, supuestamente, estables mentalmente. Mi primera profesora, en tercero de infantil, no quería hacer un baile porque le parecía "repetitivo" y "mediocre", nos dijo que representaríamos una obra de teatro. A nosotros, que éramos niños sin sentido del ridículo, motivados y creativos, la idea nos pareció estupenda. Pero, de todas las obras de teatro existentes en el universo, tuvo que elegir la más extravagante y ridícula que encontró: El Piojo Viajero.
La historia iba sobre un piojo que se marchó de una cabeza a recorrer mundo, y se encontraba de todo durante su viaje. Cabe decir que todos los personajes que salían en el libro eran personas o criaturas fantásticas (hadas, sirenas, elfos...).
¿A que no adivináis a quién le tocó hacer de piojo? Sí, a mí, que era el único animal de toda la historia. Mi madre, cuando recibió la noticia, se escandalizó por la emoción y en dos semanas me fabricó con mi abuela un disfraz de gomaespuma con forma de piojo, con el traje de la portada y todo. El traje debía de pesar como 2 kilos y, sinceramente, era más patético que ver a Voldemort con una falda hawaiana. Aún recuerdo que cuando salí al escenario todos los niños mayores se rieron de mi y me lo recordaron todo el curso siguiente. Creo que eliminé todos los videos y fotos que tomó mi madre, pero aún creo que tiene más escondidos por ahí.
10 may 2014
Locura 3: Spiderman y Zapatillas
Locura 3: Spiderman y Zapatillas
Ayer por la mañana, al volver del instituto, me puse a buscar mi móvil y no lo encontraba. Encontré muchas cosas perdidas, de todo, menos mi móvil. Pero, cuando fui a retirar la cama para ver si se me había caído mientras dormía, adivinad lo que me encontré. Una araña. No una normal y corriente, sino una araña gigantesca y peluda, tan grande como un CD. Había arañas chiquititas alrededor de ella pero eso me provocó el mismo efecto. Pegué el chillido más fuerte que se haya oído en toda España y salí corriendo. Que ascazo me dió, madre mía. Esa noche tuve que dormir en otra habitación. Aunque no es la primera vez que me encuentro una araña en mi cuarto, porque a veces aparece una en mi techo o en la pared. Cada vez que veo una araña me pongo histérica, porque no las soporto desde chica. Pero es irónico, porque mi superhéroe favorito es Spiderman, no se por qué. Raro ¿no?. Da la casualidad que en las demás habitaciones no hay arañas, solo en la mía. Empiezo a sospechar de que me dieron esta habitacion por eso. Pero bueno, pordría haber sido peor. Podría haberme atacado mientras dormía o peor, podría haberse metido en mi boca. En una página de internet leí que a un chico le había pasado y me estoy planteando dormir con una mascarilla de doctor por si acaso.
La cosa es que cada día hay más bichos por todos lados. Ya sabéis que en verano hay muchos mosquitos, moscas, políticos... (aunque estos últimos duran todo el año) los cuáles nos suponen una guerra todas las noches. Y es que en mi casa, la caza de mosquitos es algo muy serio. Cada miembro es un caza-mosquitos profesional y nosotros si vemos un mosquito, lo exterminamos. La primera etapa de una noche de verano corriente consiste en cerrar todas las ventanas con mosquiteros y encender la luz de la cocina, para atraerlos y tenderles una emboscada. Una vez todos reunidos en una misma sala, los encerramos y los dejamos allí. La segunda etapa es encender la luz del pasillo para que los que están en las habitaciones se dirijan a la luz y nos dejen en paz. Luego apagamos la luz y nos vamos a oscuras a nuestras habitaciones, para evitar que vuelvan a nuestros cuartos cerramos las puertas. Y la última fase consiste en 10 minutos de expedición de nuestra propia habitación porque siempre se acaba escapandosenos uno o dos. Permanecemos en silencio, sentados cada uno en nuestras respectivas camas escuchando para localizar ese maldito zumbido de mosquito. Y si localizamos uno, hasta que lo matamos, no paramos. Unas cuantas veces nos hemos acostado a las 3 de la madrugada, con un puñetero mosquito mini o uno de los mosquitos ninja (ultrasilenciosos). Cuando creemos que todos los mosquitos han sido aplastados por nuestras zapatillas de casa, apagamos la luz, pero derrepente, se escucha un zumbido agudo y ¡pum! Otra vez a trabajar. Todo esto comenzó de nuevo la semana pasada, señores. Ha llegado la temporada de caza.
6 may 2014
Locura 2: Madres y Siestas
Locura 2: Madres y Siestas
¿Alguna vez te has avergonzado de tu madre? Yo sí, muchas veces. Demasiadas. Pero ¿en que se transforma cuando tu madre lo hace a propósito?. La mía se puede decir que es la peor de las humillaciones. Veréis, hace unos años estabamos en un parque de noche con mi hermano pequeño. Al lado del parque había una carretera donde un coche, con la música a tope, se paró en un semáforo y daba la casualidad de que sonaba una de sus canciones preferidas (un buen tema, Another One Bites The Dust de Queen) . Se le cruzaron los cables y se puso a bailar, lo que, por cierto, se le da fatal. Yo, que estaba en el otro lado del parque, me dí la vuelta y salí a andar en dirección contraria fingiendo que no la conocía. ¡Pero resulta que, además de seguir bailando, se puso a a perseguirme!. Yo directamente pensé que no serviría de nada quedarme tan normal, así que salí corriendo con ella detrás de mi. La gente que andaba por allí probablemente se estaría meando de la risa, incluído mi hermano. Mi madre siempre le ha cuidado mucho, por no decir que lo ha tratado como un príncipe. El siempre ha sido el típico niño mimado de toda la vida.
Si tenía algún secretillo que no quería que supiese mi madre, el lo acababa descubriéndolo y chivandose. Le dí más de una paliza y mi madre me castigaba de lo lindo, pero luego descubrí que lo que él más odiaba era que le dieran besos. Me estuve vengando de el durante semanas, pero empezó a dejar de ser divertido. Aunque no siempre nos peleábamos, aveces hacíamos treguas para ponernos contra mi madre. No os podéis creer las cosas que pueden llegar a hacer dos niños mezquinos unidos, pueden ser catastróficas. Por ejemplo, mi madre tiene por costumbre echarse la siesta todos los días durante una hora, así que esa hora era el único momento del día donde teníamos libertad.
Las llamábamos "Aventuras de la Siesta". Mi prima, que vivía cerca nuestra, solía venirse a comer, por lo tanto siempre estaba con nosotros. Una vez, se nos empeñó la pelota en el tejado y nosotros no tuvimos mejor idea que coger mi colección de combas, atarlas cada una a los extremos, subir a la terraza y escalar el tejado. Le pusimos una cuerda alrededor de la cintura a mi prima y subió. No le pasó nada, pero una vez casi se tropieza y se hubiera rodando cuesta abajo. Pero bueno, siempre salíamos bien parados. Por supuesto, mi madre nunca se ha enterado de estas cosas y espero que nunca lo haga. ¿Creéis que se enfadaría por una cosa de hace más de 6 años?
Atentamente: Eva
¿Alguna vez te has avergonzado de tu madre? Yo sí, muchas veces. Demasiadas. Pero ¿en que se transforma cuando tu madre lo hace a propósito?. La mía se puede decir que es la peor de las humillaciones. Veréis, hace unos años estabamos en un parque de noche con mi hermano pequeño. Al lado del parque había una carretera donde un coche, con la música a tope, se paró en un semáforo y daba la casualidad de que sonaba una de sus canciones preferidas (un buen tema, Another One Bites The Dust de Queen) . Se le cruzaron los cables y se puso a bailar, lo que, por cierto, se le da fatal. Yo, que estaba en el otro lado del parque, me dí la vuelta y salí a andar en dirección contraria fingiendo que no la conocía. ¡Pero resulta que, además de seguir bailando, se puso a a perseguirme!. Yo directamente pensé que no serviría de nada quedarme tan normal, así que salí corriendo con ella detrás de mi. La gente que andaba por allí probablemente se estaría meando de la risa, incluído mi hermano. Mi madre siempre le ha cuidado mucho, por no decir que lo ha tratado como un príncipe. El siempre ha sido el típico niño mimado de toda la vida.
Si tenía algún secretillo que no quería que supiese mi madre, el lo acababa descubriéndolo y chivandose. Le dí más de una paliza y mi madre me castigaba de lo lindo, pero luego descubrí que lo que él más odiaba era que le dieran besos. Me estuve vengando de el durante semanas, pero empezó a dejar de ser divertido. Aunque no siempre nos peleábamos, aveces hacíamos treguas para ponernos contra mi madre. No os podéis creer las cosas que pueden llegar a hacer dos niños mezquinos unidos, pueden ser catastróficas. Por ejemplo, mi madre tiene por costumbre echarse la siesta todos los días durante una hora, así que esa hora era el único momento del día donde teníamos libertad.
Las llamábamos "Aventuras de la Siesta". Mi prima, que vivía cerca nuestra, solía venirse a comer, por lo tanto siempre estaba con nosotros. Una vez, se nos empeñó la pelota en el tejado y nosotros no tuvimos mejor idea que coger mi colección de combas, atarlas cada una a los extremos, subir a la terraza y escalar el tejado. Le pusimos una cuerda alrededor de la cintura a mi prima y subió. No le pasó nada, pero una vez casi se tropieza y se hubiera rodando cuesta abajo. Pero bueno, siempre salíamos bien parados. Por supuesto, mi madre nunca se ha enterado de estas cosas y espero que nunca lo haga. ¿Creéis que se enfadaría por una cosa de hace más de 6 años?
Atentamente: Eva
3 may 2014
Locura 1: Napolitanas y Maleteros
Locura 1: Napolitanas y Maleteros
Bueno, por lo que veo te gustan los riesgos, has accedido a mi blog apresar de mis advertencias. Deja que te diga que esta vida mía es tan predecible como el viento: nunca sabes por donde viene. Empezaré desde el principio, si me lo permites. En mi familia todos son españoles nativos menos yo. Yo nací en Suiza y me vine aquí con mi madre otra vez, pero mi padre se quedó allí. Me crié aquí toda mi vida, junto a mi hermano mayor y mi hermano menor. Mis padres, después del matrimonio a distancia se separaron cuando yo tenía 8 años, pues solo venía los fines de semana y lo veíamos muy poco. Sinceramente, no me enteré muy bien de que ocurría hasta que me lo explicaron. Solo llegué a mi casa y todos estaban llorando a lagrima viva, y yo fui a preguntar. Años después me contaron que mi resolución final fue una risa:
-¿Entonces estáis llorando porque papá ya no va a traer más el postre?- Y me fui tan campante a ver la tele. Es verdad, siempre llegaba después de la comida y traía un surtido de napolitanas de chocolate. A mi me hizo mucha gracia, por lo general todas las historias de mi infancia me hacen gracia, pero no siempre son graciosas. Una vez en agosto, jugando con mi hermano pequeño al escondite, me escondí en el maletero del coche con él. Nos quedamos atrapados ahí dentro con un calor impresionante. No podíamos salir y casi ni respirar, así que dejamos de gritar y le dije a mi hermano que se durmiera. En verdad estaba súper preparadapara morir, pensando melodramáticamente en que ese era mi último día. Pero al final mi madre nos escuchó y nos encontró. Estuve mucho tiempo sin volver a subirme en un coche después de eso. Repito, pleno agosto.
Mi madre tiene 4 hermanas y 1 hermano. Pobre hermano ¿verdad?, el único chico en una casa llena de chicas. A mi me ocurrió lo mismo, soy la única chica entre 2 bichos a los que llamaremos Manny (menor) y Sammy (mayor) Esos chicos son los más pavos que pueden existir en la faz de la tierra, pero tiene su lado bueno porque cuando tengo que ayudar en casa, el trabajo se divide entre 3. En fin, lo más traumático de mi infancia sub-9 años está contado pero siempre me quedaran las historias raras. De esas, hay millones.
Bueno, por lo que veo te gustan los riesgos, has accedido a mi blog apresar de mis advertencias. Deja que te diga que esta vida mía es tan predecible como el viento: nunca sabes por donde viene. Empezaré desde el principio, si me lo permites. En mi familia todos son españoles nativos menos yo. Yo nací en Suiza y me vine aquí con mi madre otra vez, pero mi padre se quedó allí. Me crié aquí toda mi vida, junto a mi hermano mayor y mi hermano menor. Mis padres, después del matrimonio a distancia se separaron cuando yo tenía 8 años, pues solo venía los fines de semana y lo veíamos muy poco. Sinceramente, no me enteré muy bien de que ocurría hasta que me lo explicaron. Solo llegué a mi casa y todos estaban llorando a lagrima viva, y yo fui a preguntar. Años después me contaron que mi resolución final fue una risa:
-¿Entonces estáis llorando porque papá ya no va a traer más el postre?- Y me fui tan campante a ver la tele. Es verdad, siempre llegaba después de la comida y traía un surtido de napolitanas de chocolate. A mi me hizo mucha gracia, por lo general todas las historias de mi infancia me hacen gracia, pero no siempre son graciosas. Una vez en agosto, jugando con mi hermano pequeño al escondite, me escondí en el maletero del coche con él. Nos quedamos atrapados ahí dentro con un calor impresionante. No podíamos salir y casi ni respirar, así que dejamos de gritar y le dije a mi hermano que se durmiera. En verdad estaba súper preparadapara morir, pensando melodramáticamente en que ese era mi último día. Pero al final mi madre nos escuchó y nos encontró. Estuve mucho tiempo sin volver a subirme en un coche después de eso. Repito, pleno agosto.
Mi madre tiene 4 hermanas y 1 hermano. Pobre hermano ¿verdad?, el único chico en una casa llena de chicas. A mi me ocurrió lo mismo, soy la única chica entre 2 bichos a los que llamaremos Manny (menor) y Sammy (mayor) Esos chicos son los más pavos que pueden existir en la faz de la tierra, pero tiene su lado bueno porque cuando tengo que ayudar en casa, el trabajo se divide entre 3. En fin, lo más traumático de mi infancia sub-9 años está contado pero siempre me quedaran las historias raras. De esas, hay millones.
Una Bienvenida
Hola, querido visitante. Vengo a advertirte de donde te estas metiendo. En este blog solo te quiero avisar de 3 cosas:
1.-Todo, absolutamente todo lo que leas aquí es real o ha ocurrido. Así que te puedes compadecer de mí.
2.- Cada extravagancia y locura forman parte de mi familia, por lo tanto se asegura al 100% sorpresas y risas.
3.- Probablemente nuestros puntos de vista sean similares, pues yo soy algo más como el miembro mas normal. Mis traumas y conmociones son lo menos común que vas a encontrarte por internet o por donde sea,
Básicamente eso es todo. Si estas dispuesto a entrar en la madriguera, bienvenido seas a este Blog.
Atentamente: Eva
Suscribirse a:
Entradas (Atom)